Masivo repudio en redes sociales a reportaje de Diario El Día que intenta criminalizar al movimiento social.

Un reportaje que llamó la atención y generó indignación en muchos lectores de “Diario El Día”, fue el publicado en su edición del jueves 21 de noviembre[1]. El escrito denominado “Las ideologías que imperan tras los hechos de violencia en La Serena”, poco se refiere a lo que señala su titular, ya que no analiza ningún tipo de idea política, sino que se centra en especular en torno a la irrupción de supuestos grupos anarquistas, articulando una historia tendenciosa y artera que involucra a centros culturales, universidades, liberación de personas privadas de libertad del recinto penitenciario Huachalalume y el infame “caso bombas”. Todo ello, en base a dos fuentes anónimas, sin  presentar ninguna fuente contrastable, ni señalar algún tipo de acción que corrobore los hechos desplegados maliciosamente.  

La controvertida ANI  en plena crisis y su informante anónimo para Diario El Día

La nota sorprende al citar como una de sus fuentes a un “alto cargo de la Agencia Nacional de inteligencia”. Siendo la “ANI” un organismo público, las declaraciones del supuesto “alto cargo” en  modo “incógnito”, nos vuelven a mostrar la cara más turbia de esta institución que se encuentra altamente deslegitimada, incluso desde dentro del propio gobierno, por su nula capacidad de prever el estallido social de octubre o por hacerse parte del montaje que intentó hacer creer al país que el comunero mapuche Camilo Catrillanca había muerto en enfrentamientos. La crisis dentro de la Agencia es tal que el presidente pidió la renuncia a su director el pasado 15 de noviembre[2].

El reportaje también intenta vincular la situación actual con el “Caso bombas”, el recordado y tristemente célebre montaje policial que significó incluso la renuncia del controvertido “Fiscal Peña” en el gobierno anterior de Sebastián Piñera y una comisión investigadora en la Cámara de Diputados.

Es peligroso que en esta situación de “crisis” de la ANI, Diario El Día no considere que la “información anónima” tenga una intención más bien política y desesperada por salvar la situación que los tiene al borde incluso de su disolución como organismo de inteligencia, tal como señalan varios análisis de prensa. Ello hace sospechar de mero “amarillismo” para vender noticias o de una posible asociación concertada e inescrupulosa para difamar o desviar la atención de la comunidad frente a los grandes problemas sociales por los cuales se han movilizado millones de personas, a través de sembrar terror fabricándose un enemigo interno.

El supuesto “anarquista”

La nota sigue citando a otra fuente incógnita, un supuesto anarquista, que señala un confuso relato de  organizaciones que funcionarían en La Serena y que nombra a centros culturales y universidades, incluso dando a entender un supuesto financiamiento por parte de las casas de estudio.

El reportaje  no señala que se hayan hecho  gestiones por parte de “Diario El Día” para corroborar o conocer el punto de vista de los centros culturales o de la propia Universidad de La Serena, citada en el reportaje.

Teorías conspirativas en la prensa oficial: ¿dónde quedo el fact check?

Sin embargo, lo que más indignación provocó, fue una delirante vinculación entre las manifestaciones y una supuesta liberación en masa de personas privadas en libertad. El párrafo, además de estar totalmente desconectado del titular, cita a un carabinero en retiro que levanta una bizarra tesis respecto a “un ejército de lumpen” que se habría formado por la liberación de 1500 reos justo alrededor del 18 de octubre de 2019. El reportaje no presenta ningún tipo de investigación ni consulta a Gendarmería, Ministerio de Justicia  ni a la Comisión de Libertad Condicional. 

En tiempos en que el “fact cheking” (verificación de hechos) se convierte en una responsabilidad mínima de quienes intentan hacer frente a las noticias falsas (las llamadas “fake news”), Diario El Día da una pésima señal. La paradoja reside en que el reportaje que “supuestamente” busca entregar luz sobre un tema, se sustenta en fuentes escondidas en la oscuridad, de forma poco trasparente, respondiendo a intereses inciertos y articulando una trama potencialmente “criminalizadora” con finalidades desconocidas. 

Ello recuerda hechos que aún se encuentran frescos en nuestra memoria, como la “fake new” del “Diario La Tercera”, que intentó vincular a personas extranjeras (cubano- venezolanas) con los incendios en el metro, información que fue desmentida  oficialmente y por la cual el diario debió pedir disculpas públicas, generando una grave crisis en su equipo periodístico por no asumir responsabilidades. [3]

Si bien algunos párrafos de la nota provocaron risas de los lectores por su tono “conspiranoico” y burlas en comentarios de las redes sociales del mentado diario, también provocó preocupación por la vinculación entre periodistas de dicho medio y organismos de inteligencia, que por su crisis interna pueden utilizar los medios de comunicación a su favor para provocar temor en la población, cosa infame nada nueva en la historia reciente del país[4].


[1] Ver http://www.diarioeldia.cl/region/ideologias-que-imperan-tras-hechos-violencia-en-serena

[2] Ver https://www.elmostrador.cl/dia/2019/11/15/la-moneda-confirma-salida-del-director-de-la-ani-tras-publicas-criticas-de-pinera-al-sistema-de-inteligencia-en-la-crisis/

[3] Ver  https://www.chvnoticias.cl/trending/la-tercera-disculpas-nota-cubanos-venezolanos_20191028/

[4] Ver https://www.24horas.cl/programas/informeespecial/informe-especial-repaso-los-montajes-de-la-dictadura-a-traves-de-la-prensa-1782320

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