¡Alto al Simce!: 10 razones para oponerse.

¡Alto al Simce! nos invita a revisar su decálogo contra la prueba estandarizada, entregando razones de diverso orden. En dicha campaña participan académicos e investigadores de diversas universidades (U. de Chile, U. de Santiago de Chile, U. Alberto Hurtado, Pontificia U. Católica de Valparaíso, etc.), Federaciones de Estudiantes Universitarios (Fech, Feusach, etc.) y miembros de la ACES y del Colegio de Profesores.

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DIEZ RAZONES PARA OPONERSE AL SIMCE (¡Alto al Simce!)

El SIMCE es castigar injustamente a la infancia y juventud

1: El SIMCE tiene a las comunidades escolares estresadas. Queremos escuelas, colegios y liceos en que niñas, niños, jóvenes y docentes que disfruten el aprender y enseñar. 

2: El SIMCE se usa y usará para clasificar y estigmatizar a los niños, niñas, jóvenes y comunidades más pobres del país. Queremos un sistema en que la educación sea una responsabilidad pública para todos. 

El SIMCE es distorsionar el sentido de la educación

3: El SIMCE crea sistemas de entrenamiento para dar “respuestas correctas. Nos trata como números, nos homogeneiza y deshumanizaQueremos niños pensantes y creativos, que compartan lo que aprenden y colaboren. 

4: El SIMCE mecaniza, simplifica y descalifica el trabajo docente, haciendo que los niños y niñas pierdan. Queremos profesores reflexivos, innovadores, bien formados y preocupados de los niños. 

5: El SIMCE es un instrumento poco válido, que crea un currículo reducido y deja de lado habilidades y conocimientos no mediblesQueremos un currículo integral en la escolaridad, con artes, pensamiento crítico, desarrollo personal, aprendizajes contextualizados y significativos. 

El SIMCE es perpetuar un sistema injusto y desigual

6: El SIMCE hace que los privilegios de los ricos parezcan méritos. Queremos un sistema que refleje la distribución social y la diversidad de las capacidades intelectuales

7: El SIMCE hace competir, castiga, culpa, y desmoraliza a las escuelas que atienden a los sectores más pobres de nuestro país. Queremos una educación inclusiva, que valora y se responsabiliza por educar a todos sus niños y jóvenes.  

8: El SIMCE premia a las escuelas que seleccionan y expulsan alumnos, especialmente a las que atienden a los niños de las clases medias y altas. Queremos un sistema en que la exclusión sea ética y legalmente inaceptable. 

El SIMCE es un impedimento para la autonomía escolar

9: El SIMCE actúa como “control remoto” para que tecnócratas moldeen las escuelas al antojo de los mercaderes de la educación. Queremos un sistema en que el currículo sea democratizado.  

El SIMCE es una herramienta para el lucro

10: El SIMCE ha sido diseñado, multiplicado y deformado para transformar la educación en mercancía y acabar con su carácter público. Queremos una educación entendida como un derecho social, pública y de calidad.

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