En esta nueva entrega de Lecturas en Fuga, sección en la cual publicamos figuras locales que se dediquen al oficio de escribir, invitamos al joven escritor Amador a compartir una muestra de su trabajo poético.
Nacido en la Araucanía, ha vivido la mayor parte de su vida en La Serena. Le gustan los buses, las señoras, los perros y ver el interior de las casas desde afuera. Una vez el Vicho le regaló una libreta de México (hace como 7 años) y ahí cachó que escribir era algo necesario. No ha parado -tanto- desde que partió. Le gusta escribir del mar, a veces de las plantas. Abusa de los conectores y sus poemas suelen empezar con «Y», o tener muchas. Estudia Arte en una ciudad donde los colectivos son terrible caros. Trata de mezclar su carrera con la poesía constantemente. Ha llorado con todos los Santiago en 100 palabras -shame- y sus películas favoritas son musicales (Rocky Horror y Cabaret, pa que las vean).
En esta ocasión Amador nos comparte tres poemas inéditos, los cuales nos invitan a seguir leyendo más de su obra en lo sucesivo.
I.
El mar que quieran, dicen por ahí
cuál era el mío
no me engañan con sus cuentos de carretera, la playa es lo más lindo de las historias
y si es profunda mejor
Retomo, el mar que quieran
pienso un poco en los jóvenes, a ellos les gusta sentarse en la arena
¡la quiero toda! -total- caminar sin avanzar es un panorama recurrente
ahora, el Agua
siempre me han dicho que es salada
que no la beba
pero hoy tengo tanta sed
II.
una luz en el pecho que no se apaga
una cruz en la espalda por todo lo que es caído
la maceta llena de tierra
sembrada
y dejada florecer
el puño apretado que sostiene la papa
el corazón que late bajo tierra
el carbón quemando los pies
soltando la danza
el abrazo
el correr
si es que hace falta
III.
Yo sé, sé la verdad
Sé que es una madre para quienes la tienen
Comprendo de un cariño y la protección
Conozco del apoyo colapsado, el amor sesgado
Mi madre, mi amor
Quién eres por parirme
Respeto irracional que tenerte debo por vida darme -vida quitarme-
Pues si te debo la vida -mi vida- te debo poco
Cómo pagarte
Cómo abortarme 19 años tarde
Para abrocharme a la cintura la marca del malparío
Y con ella conocerte como mujer
Para darme cuenta de que no te quiero
Solo te debo
🖤 En particular amé el último y más aún los últimos versos.